Workroomfilms

Hace casi un año publiqué en la maquinaria la reseña de Esencia de Verbena, un cortometraje vanguardista y cañí en el que aparecían montones de madrileños anónimos asomándose a la cámara. El artículo despertó el interés de Pablo Useros -un habitual de esta maquinaria- y no sé si finalmente pudo ver el cortometraje o si se ajustaba a sus expectativas, pero lo cierto es que yo no alcancé a comprender el verdadero interés de Pablo en aquel corto hasta que, varias semanas después, conocí mejor su obra. Pablo sale a la calle y fotografía a la gente, vampiriza los gestos de los viandantes, los detiene, los descuartiza. Como Marey, Pablo ha adquirido la capacidad de asombro ante los movimientos de las personas, de los peatones, de los viajeros del autobús. Sospecho que es un adicto a eso que se llama inconsciente óptico, y como un Cartier Bresson a la española, atrapa lo inédito en mitad de la Castellana. Sus retratos de hombres y mujeres anónimos merecen algo más que un vistazo.

Pablo Useros es videoartista y fotógrafo (ignoro en qué orden), ha expuesto su obra, tiene un canal en Youtube, creo que sabe qué es eso del cine, hace malabares con el apropiacionismo, y sus videocreaciones siguen siendo asunto pendiente entre mis notas. Valgan estas líneas como primera aproximación a su particular forma de mirar a esos animales de raras costumbres que somos los seres humanos.






































Ana Bande dijo
Muy, muy interesante, seguiré esta pista. Aprovecho para felicitarle por este extraordinari trabajo.
1 Septiembre 2009 | 10:41 AM