Doce composiciones para piano

Hace unos días el artículo sobre el Lanzamiento de Piano en Alaska recibió un interesante comentario de una tal Marga que decía así:
Q pena d blog... Como pianista q soy me avergüenzo de q haya gente semejante q eche a perder el trabajo d otros... Eso es arte? Eso es NO SABER Q HACER Y REÍRSE DE MI ARTE.
La opinión de Marga, tan respetable como cualquier otra, no tiene nada de original, porque el sentido de sus palabras coincide con el de una gran parte de la gente: según Marga Fluxus sería poco más que una falacia entre tantas otras a que ha dado lugar el arte de vanguardia. Como respuesta a esta polémica (que tanto ha tardado en asomar en la Maquinaria), propongo una demostración práctica de que Fluxus no es algo tan obtuso, ni tan cerebral, ni tan elitista como se suele considerar. Esta demostración consiste en el seguimiento atento de dos simples y sencillos pasos. Que cada uno ría hasta donde pueda, y que cada uno saque sus propias conclusiones.

Composición nº 1 Haga que los transportistas del piano lo lleven al escenario
Composición nº 2 Afine el piano
Composición nº 3 Pinte dibujos de color naranja en el piano Composición nº 4 Con un palo derecho que tenga la longitud del teclado haga sonar todas las teclas al mismo tiempo
Composición nº 5 Coloque un perro o gato (o a ambos) dentro del piano y toque Chopin
Composición nº 6 Estire las 3 cuerdas más altas con la llave de afinar hasta que salten
Composición nº 7 Coloque un piano encima de otro (uno puede ser más pequeño que otro)
Composición nº 8 Colocar un piano hacia abajo y colocar un vaso con flores sobre la caja
Composición nº 9 Pintar un cuadro del piano para que el público pueda verlo
Composición nº 10 Escribir la composición para piano nº 10 y enseñarla al público
Composición nº 11 Lavar el piano y encerarlo bien
Composición nº 12 Haga que los transportistas se lleven el piano fuera del escenario







































Ferre dijo
Y pensar que esa era una de mis escenas favoritas de Doctor en Alaska. ¿Será que soy mala persona? Y, como soy instrumentista aficionado, ¿seré un traidor? Casi me deprimo. Menos mal que luego he vuelto a mi estado emocional natural al ver a Keaton y Chaplin "dando la nota".
Saludos,
Ferre
23 Mayo 2007 | 12:05 AM