Cravan vs. Cravan

debe morir más de una vez.
Oscar Wilde
Cravan Vs. Cravan es un documental rodado por Isaki Lacuesta en 2002, en el que intenta reunir datos y testimonios acerca del poeta y boxeador Arthur Cravan (1886-1918).
Lo primero de todo, ¿quién es Arthur Cravan? Nacido con el nombre de Fabian Avenarius Lloyd, pero conocido como Arthur Cravan, fue según sus propias palabras: caballero de la industria, marinero en el Pacífico, mulero, recolector de naranjas en California, encantador de serpientes, rata de hotel, sobrino de Oscar Wilde, leñador en los bosques gigantes, ex campeón francés de boxeo, nieto del canciller de la reina, chofer de automóvil en Berlín, ladrón, etc, etc, etc.

Cravan fue ante todo un agitador en la escena dadaísta y presurrealista del París previo a la I Guerra
Mundial. Fue, ciertamente, sobrino de Oscar Wilde, pero también cultivó amistad con Marcel Duchamp, Francis Picabia o Robert Delaunay, fue un precursor del happening (convocaba a bombo y platillo sus conferencias, para luego llegar a la sala completamente borracho y comenzar a realizar un strip-tease), realmente escribió poemas de bastante interés, pero sobre todo quiso llevar a la práctica la máxima romántica y dadaísta de "convertir la vida en arte", y por eso dedicó su vida a viajar por Europa y Estados Unidos, a probar todos los oficios posibles, a desertar de la I Guerra Mundial, a jugarse los cuartos en un célebre combate de boxeo contra Jack Johnson en 1916 en la Plaza de Toros de Barcelona, y a embarcarse finalmente hacia Buenos Aires desde el Golfo de Méjico. Nunca llegó a puerto. Imposible seguirle el rastro.

Amante de la poetisa norteamericana Mina Loy, boxeador, editor de una revista (Maintenant) en la que únicamente publicaba sus propios textos con diversos pseudónimos, embaucador, borracho, crítico feroz de arte, personaje siempre ávido de notoriedad.... Isaki Lacuesta intenta delimitar la silueta de este personaje, y lo hace con la conciencia clara de que lo único que puede hacer es ir dibujando el contorno de un agujero, por eso, aunque el documental parece muy bien documentado y contrastado, es evidente que su autor saca el máximo partido a Cravan en el terreno de la evocación, la reconstrucción, y el juego: Lacuesta busca ante todo disparar las líneas de fuga de parten de este personaje polifacético, sensible y violento, del que nunca sabremos si era un timador o un verdadero icono de la cultura marginal del siglo XX.

El título del documental no es casual: Lacuesta reune los datos sobre Cravan, las fotografías, los testimonios directos, las recortes de periódicos, las imágenes de archivo, y los enfrenta, para ver qué queda de todo esto en el combate. Puede incluso que Cravan nunca llegara a existir, pero eso es lo de menos: de por medio está la vida, el arte, y el duelo a muerte entre ambas cosas, el riesgo, el juego, y el vértigo.






Conde-duque dijo
Me gustó mucho este documental cuando lo vi. La idea es muy buena, porque la figura de Cravan es muy curiosa. Quizás lo de poner como guía al nuevo poeta-boxeador francés sea un poco forzada, aunque sirve en su función de alter ego y detective-periodista que nos va descubriendo la figura de Cravan.
Muy buena la música, también.
Un saludo.
15 Abril 2007 | 10:26 AM