La Science Amusante

Las publicaciones que tradicionalmente se han denominado de física recreativa, y que consisten en la demostración de leyes de la física o de la química mediante experimentos sencillos y domésticos, se remontan a finales del siglo XIX. El periódico francés L´Illustration publicó semanalmente una serie de artículos elaborados por Arhur Good (1853-1928) y firmados bajo el pseudónimo de Tom Tit en los que se proponían este tipo de experimentos realizados únicamente con cerillas, tenedores, agua, corchos, vasos, etc. La serie tuvo tanto éxito que el grueso de los textos se volvieron a publicar entre 1890 y 1893 recogidos en tres volúmenes, y acompañados de un buen número de ilustraciones realizadas por un tal Poyet.


Este tipo de publicaciones son el producto lógico del espíritu positivista del siglo XIX, pero también constituyen un punto intermedio entre la ciencia pura y dura y las diversas aplicaciones que determinados descubrimientos tuvieron en otras parcelas: en primer lugar la magia, en segundo, el arte.
El célebre mago francés Robert Houdin (1805 -1871 ) dejó constancia de su interés por la física recreativa, llegando a publicar un libro en el que explicaba la naturaleza científica de muchos de sus trucos. Con ello pretendió aumentar su celebridad (cosa que consiguió con creces), pero también desenmascarar a una multitud de espiritistas que aducían causas sobrenaturales a muchos números de magia que el mago francés retomó y perfeccionó. Houdin fue un artista fuertemente interesado por la mecánica, la relojería, y los autómatas: bajo el personaje del mago se ocultaba un hombre inquieto y atento a la ciencia que supo hacer de los espejos, las poleas, y los electroimanes elementos para asombrar al público, añadiéndole las adecuadas dosis de oratoria, misterio y elegancia.

Hay varias experiencias de Tom Tit en las que se explica como obtener, con lápices, tinta u otras sustancias, y mediante procedimientos basados en el azar, resultados artísticos. Anticipándose pues al descubrimiento del frottage , el grattage, o la decalcomanía por parte de Max Ernst, Tom Tit invitaba a obtener raros diseños mediante un procedimiento muy similar al frottage, técnica que tan largamente explotaría posteriormente el surrealista alemán en cuadros como La Forêt (1928), o Fleur-Coquille (1927) :


En efecto, el procedimiento no-artístico, estrictamente recreativo, carente de trascendencia estética, y basado en el azar propio de estos experimentos, es lo que ha llevado a algunos a pensar que aquí se encuentra un posible motivo de inspiración para más de un artista surrealista.

No es dificil imaginar que los artilugios construidos por Tom Tit, realizados con recipientes de cristal, tenedores, alambres y la combustión de vapor o gases, pudo ser un excelente punto de partida para el delirio mecánico-erótico del Gran Vidrio de Marcel Duchamp, personaje que siempre estuvo interesado en la ciencia puramente especulativa o en el ajedrez con bastante más ahínco que en lo propiamente artístico.
Las imágenes de La Science Amusante también proponen algunos juegos de óptica, geometría y matemáticas que me traen a la memoria la obsesión de Duchamp con el punto de vista del espectador y su preciso control para el correcto funcionamiento de aparatos de propia invención como los rotorrelieves y los placas rotativas...


...así como sus estupendas especulaciones en torno a los patrones universales de medida
Quién sabe, es incluso posible que algunas de estas imágenes resuenen en algún lienzo de René Magritte, como Las Vacaciones de Hegel (1958)


Tom Tit La Science Amusante
Magia y Física Recreativa
Making Sense of Marcel Duchamp










































En el fotograma dijo
Misterioso Poyet. Fascinante su misterio para lo etéreo, que dibujaba...
Es una pàgima hermosa cuyo nombre me resulta entrañable:
La maquinaria de la nube.
Bien, a ver si se hallan más datos sobre Poyet.
Gran salute.
16 Enero 2007 | 09:12 PM