Willy Ronis

El don intransferible y genial de un Cartier-Bresson en su modo de capturar la realidad, el momento decisivo; la capacidad de Brassaï para retratar ambientes nocturnos, bohemios, prostibularios, y la vaharada canallesca en los locales de lujo y los de mala muerte; la esencia clasicista, dulce y sensual de Man Ray; la postal y el romanticismo de Eugène Atget y de Robert Doisneau, pero también la poética del trabajo, del mundo obrero y el esfuerzo de, por ejemplo, Sebastiao Salgado.
Willy Ronis (1910) es el fotógrafo genial que reúne todos y cada uno de esos mundos. Sostiene su fotografía no solo una una destreza técnica intachable, sino también una inteligencia visual muy poco común, y una enorme capacidad de trabajo. Un fotógrafo innato, que da muestra en su obra de un armazón verdaderamente sólido, gracias entre otras cosas a su amor por la pintura (es un admirador de Vermeer, Rembrandt e incluso Pierre Bonnard, según sugiere Monsieur KA). De joven quiso ser músico, y en cierta forma eso es lo que ha hecho con su cámara de fotos: música.





Mis fotos no son venganzas contra la muerte y no creo tener ninguna angustia existencial. Ni siquiera sé a dónde voy, salvo que me sitúo -más o menos fortuitamente- frente a cosas o personas que me gustan y que quiero, que me interesan, que me molestan o que me agreden. Y solo después intento reflexionar, cuando tengo mis imágenes delante. Willy Ronis (extraído del tríptico de la exposición itinerante Willy Ronis, organizada por la Fundación La Caixa)






































Ulalume dijo
Curioso, curioso, curioso...
Hace unas semanas me enviaron un dibujo que reproducía una de las fotos de Ronis (la del coche).
Dicen que las casualidades presagian que va a ocurrir algo bueno. Ya te diré...
Estupendas fotos
9 Enero 2007 | 11:37 PM