Niños Terribles

Ni aquí ni en El Rincón Cinéfilo he reseñado nunca una de mis pelis preferidas: Soñadores, la peli de Bernardo Bertolucci sobre mayo del 68. Qué poco sagaces fueron los que definieron así la película.
En Soñadores, el mayo del 68 es poco más que el escenario general sobre el que luego se desarrolla el drama íntimo, ya que son las tribulaciones intelectuales, estéticas y sexuales de tres jóvenes
aficionados al cine las que constituyen el núcleo del film. No entiendo por qué nadie ha reparado en que este triángulo conformado por un estudiante norteamericano y una pareja de hermanos franceses es una trasposición directa de Les Enfants Terribles, la novela que Jean Cocteau (1889-1963) escribió en 1929, y que luego transformaría en una película con la ayuda del gran Jean Pierre Melville en 1950.

Ya sé que la peli de Bertolucci se basa en una novela de un tal Gilbert Adair -cuyo título no recuerdo ahora- pero conociendo como conozco la novela original de Cocteau, y habiéndole dado ya muchos pases a la peli de Bertolucci, me pregunto quién de los dos (Bertolucci o Adair) fue el que volvió los ojos a la novela de los años 20 para su creación. Quizás fueron los dos. Lo que no aceptaré será la cifra cero.
Cierto es que Soñadores está aderezado con un buen número de elementos consustanciales a la obra de Bertolucci (el compromiso político, el sexo, el arte -el cine en este caso- y un cierto existencialismo) pero el meollo de lo que se nos cuenta está ya en la novela de Cocteau, y los paralelismos no son escasos.
He aquí un fragmento de la novela de Cocteau:
Hay casas y existencias que asombrarían a las personas razonables. No comprenderían que un desorden que apenas si parece que va a durar quince días pueda continuar durante varios años. Pero esas casas y esas existencias problemáticas se mantiene tan campantes, numerosas, ilegales, contra lo que se podía esperar. Pero en lo que la razón no se equivocaría es en que si la fuerza de las cosas es una fuerza, ella las precipita en su caída. Los seres singulares y sus actos sociales son el encanto de un mundo plural que los expulsa. Se angustia uno por la velocidad adquirida por el ciclón en que respiran estas almas trágicas y ligeras. Esto empieza por unas niñerías; al principio no se ven más que los juegos.

La relación de afecto, sexo, y complicidades cinéfilas del triángulo parisino que Bertolucci propone es un remolino de fuerza creciente que va arrastrando hacia su interior. Eso sí, la muerte, que en la novela de Cocteau toma carta de presencia, en Soñadores no es más que un fantasma que planea truculento sobre la belleza licuante de los jóvenes…
En Cocteau, el juego, convertido en obsesión y en cimiento de un universo particular y protector, llevará a sus protagonistas de la puerilidad al drama, producto del abismal desfase entre sueño, deseo y realidad. Bertolucci convierte este trayecto en metáfora de la experiencia vital, del paso de la adolescencia a la madurez, posando también una mirada entre crítica y nostálgica sobre la posible puerilidad sesentayochista, de la que él mismo fue en cierto modo actor protagonista.
Rebuscando imágenes he podido comprobar que las similitudes entre Soñadores y Les Enfants Terribles no son meramente argumentales: (en b/n Melville, y en color Bertolucci)







































sin dijo
Ese mismo libro me espera en la estanteria hace tiempo. Es una muy buena editorial, sobre todo por los meticulosos prólogos que se gastan que a veces ocupan casi un tercio del libro. EN cine solamente vi la de Orfeo y debo decir que me fascinó esa atmósfera onírica, los espejos como puertas a otros mundos (un poco a lo Matrix) y me gustó mucho la extética oscura que se gastaba aquella vamp con esbirros uniformados de motoristas (que luego plagiaron/homenajearon los Aha en aquel video Take on me). Estoy pensando en mi próxima película de Cocteau pero no se por cual decidirme. Por cierto, la última foto me recuerda enormemente a Performance (uno de mis films de culto) en la escena en que Mick Jagger está con las 2 tias en la bañera.
9 Mayo 2006 | 01:26 AM