Teatros de Papel

Gracias a uno de los reportajes breves de Miradas2 he renovado mi interés por los Teatros de Papel, un asunto sobre el que estuve intentando reunir información hace ya varios años. Al parecer, el Museo Frederic Marés de Barcelona acoge en estos días una amplia exposición de este tipo de juguetes.

No es fácil encontrar en la web (y mucho menos por otros medios) información sobre este tipo de objetos pensados originalmente para el recreo infantil. Los Teatros de Papel, también denominados Papiertheater en Alemania, Dukketeater en Dinamarca, o Toy Theatre en Inglaterra, tuvieron gran
difusión en el siglo XIX y comienzos del XX. Nos hablan de una época en la que estas cajas tan delicadas e inteligentes hacían las veces de caja tonta. En contraste con el teatro de títeres -que mal que bien ha llegado hasta nuestros días- el teatro de papel requiere una preparación, construcción, e iluminación mucho más precisa y compleja, y ha sido recipiente para dramatizaciones de obras infantiles (Blancanieves, Los Siete Enanitos) pero también textos clásicos de Shakespeare o Goethe.
Si mis fuentes son certeras, he decir que intelectuales como Hans Christian Andersen, Oscar Wilde, Jane Austen, o Richard Strauss se aficionaron a la representación de teatros de papel en sus propios domicilios. Esto demuestra que no eran meros juguetes, y que su técnica y sus posibilidades son extremadamente amplias.

Los teatros de papel guardan estrecha relación -es evidente- con la miniatura y con el teatro de títeres, pero también con algunos artilugios como los denominados Mundonuevo (o Peepshow en Inglaterra), así como la escenografía (como disciplina que conjuga el estudio riguroso de la perspectiva, los colores, la iluminación, y la disposición de los volúmenes en el espacio), el grabado, el collage, y casi cualquier otra técnica audiovisual. El uso de la voz humana y la música
(en directo o grabada) y una buena iluminación dan al teatro de papel unas cualidades expresivas muy singulares. Eso sí, requiere a operarios dotados de mucha paciencia, y una pericia manual notable: casi todos los teatros de papel son puestos en acción mediante la acción de un único operario, o dos a lo sumo.
Aunque en la ciudad de Barcelona la fabricación de este tipo de teatros alcanzó un cierto desarrollo desde finales del XIX hasta mediados del XX, lo cierto es que la disciplina tuvo sus mayores exponentes en el norte y en el centro de Europa. Normalmente eran comercializados por editores de libros como productos para niños. Importantes grabadores como Martin Engelbrecht (1684-1756) dedicaron parte de su actividad a la creación de dioramas que son el precedente directo de los posteriores teatros de papel. Aquí puede verse dos de sus creaciones:


En la actualidad existen varios festivales de Teatro de Papel, los más importantes siempre en Alemania o Dinamarca. El Preetzer Papiertheatertreffen parece ser uno de los más relevantes, y en su página web puede disfrutarse una gran cantidad de fotografías de producciones que han pasado por el festival. Encuentro apasionante esta página, y andurreando entre la tramoya pueden ojearse obras que recogen la técnica preciosista del siglo XIX, pero también producciones mucho más actuales, con estéticas muy diversas y contenidos que van desde obras de Italo Calvino hasta problemáticas actuales. Algunas de ellas me han dejado completamente enganchado…













































¿ysiestaveztequedaras? dijo
Pues la verdad es q conocía poco sobre todo esto, más bien nada, así que realmente de agradecer tanta información e imágenes sobre ello. Tiene muy buena pinta
1 Mayo 2006 | 07:44 PM