Mackaoui: a golpe de tijera

Sean Mackaoui (Lausanne, 1969) es un artista gráfico que, a pesar de algunas incursiones en terrenos como la animación (algunos sketches muy breves se colaron hace tiempo entre las famosas cortinillas de Canal +), o la escultura tipo ready-made, reivindica el collage y al artista propiamente collagista (no sé si existe el término collagista, caso de que no existiera, yo lo reinvindico desde aquí), ya sea con la creación de collages aislados, carteles, o ilustraciones para libros y revistas.
Quiere esto decir que a pesar del aspecto extraordinariamente preciso y limpio de las imágenes que aquí veis, éstas no son sino collages, es decir, papelitos recortados y pegados. Es pasmosa la minuciosidad y exactitud que Mackaoui logra en sus obras, hasta el punto de que la verdadera naturaleza manual de sus obras resulta completamente imperceptible.

Armado con unas simples tijeras, una plétora de cajones rigurosamente ordenados y clasificados, y un buen fajo de revistas de todo tipo, este artista nacido en Suiza, vivido en Líbano, y actualmente instalado en Madrid, recorta material suficiente para componer las imágenes que aquí veis. Es una obra deudora de todos esos collagistas a los que tanto admiro: Max Ernst, Rodckenko, El Lissitzky, John Heartfield… pero notablemente influido también por la peculiar poética del gran Joan Brossa y de su retoño en el género fotográfico: el ahora tan popular Chema Madoz. Sus imágenes se caracterizan por la sencillez y la economía, y tras ellas se agazapan la inteligencia y la ironía como principales activos.


Yo mismo -que también practico humildemente esta disciplina un poco desquiciante- no encuentro respuesta a este amor por la tijera. Actualmente puede hacerse cualquier cosa con el software y los conocimientos adecuados, pero algo (nos) mueve a la tarea obsesiva, fatigante, de escudriñar miles de revistas para saquear cientos de trozos de papel. Todo lo quiere uno guardar. Todo puede ser útil. Es como querer almacenar el mundo, reducirlo a un número limitado de objetos con los que poder jugar a placer. Algo parecido al espeluznante aleph en que quedó convertido el estudio de Ramón Gómez de la Serna, célebre aficionado a cubrir todas las paredes con recortes de revistas (a excepción de un único hueco que nunca llenaba ya que creía que moriría automáticamente).
Una vez dispuesta la superficie blanca, el trabajo del collagista es apasionante y descorazonador a partes iguales. A diferencia del dibujante, del pintor, o del escultor, el collagista trabaja única y exclusivamente con fragmentos dados, con unos límites precisos. Este condicionante es el que convierte al género en un cúmulo posibilidades y misterios. Se hacen precisos entonces la flexibilidad de lo combinatorio (y es aquí donde alcanza mayor resonancia la máxima surrealista) así como la elegancia que únicamente nace del equilibrio. Por lo que he podido ver, ninguna de las dos rasgos (imaginación y equilibrio) están ausentes en las láminas de Mackaoui.

Alguien lo ha escrito ya: sus imágenes acarician los pliegues del cerebro. Él mismo lo explica así:
Ocurrió hace unos años. Los dedos se hicieron deportistas a raíz de la aparición de un monopatín minúsculo. Desde entonces, el estudio se ha convertido en gimnasio. La mano un estadio olímpico, las marcas de la piel sus calles y los dedos atletas que hacen flexiones con las tijeras. Y al sonar el pistoletazo de salida, cortan el aire. Corren por las paginas recortables de revistas viejas: las imágenes amarillentas de anteayer son las vallas que señalan la meta. A cada relevo pasan las ideas de dedo en dedo. Más allá, dan un salto de pértiga con el cutter de hojalata. Hay movimientos precisos de lucha libre con densidades diversas de pegamento; si agarran un destornillador, es la esgrima. Driblan tuercas, reman sierras, rebotan globos oculares.
Y sudan. Los dedos sudan collages.

Todas las imágenes que véis han salido de su web.






































jasoninternauta dijo
Aunque en las fotos no se aprecia el efecto collage, me gusta lo que has puesto. Son unas buenas imágenes para hacernos una idea del arte tijeril de Mackaoui.
La "musa sim rumbo-sangrante", es impactante.
Felisses vacassiones, Rrose.
13 Abril 2006 | 08:27 PM